El 9 de este mes escribí, en una conversación por messenger, algo parecido a esto, referente a un hecho que me relaciona a mí, a otras mujeres y a unas palomas:
"Yo me dirigía a la parada del autobús para coger el transporte adecuado que me llevara a casa de una amiga. Me he dado cuenta, a medida que me acercaba a la parada, de que un grupo de palomas ocupaba la acera. Era extraño porque en frente hay una explanada en la que están siempre, y nunca se ponen en esa acera. Por mis experiencias anteriores he pensado: "debe de haber algo de comida". Pero cuando he pasado, no he visto nada. Así que he pensado: "habría algo de comida". Y justo en ese momento he visto una galleta entre el tumulto de palomos. A todo esto, ha sucedido un fatal infortunio, y es que fruto del desasosiego de los palomos por encontrar comida, algunos se echaban a la carretera, de tal manera que un coche se ha llevado a una por delante. Se ensañaba el destino con el palomo ya muerto, pues más de un coche lo arrollaba de nuevo, y el ruido que producía era, cuando menos, curioso. Curioso para mí, quizá, pero altamente desagrable para las treintañeras que estaban también esperando el autobús. Bueno, pues resulta que las mujeres treintañeras, todas alborotadas, han empezado a cavilar salvajemente. Estaban todas extrañadísimas de que los palomos estuvieran ocupando con tanto empeño y ahínco esa acera de la calle. Una de ellas ha saltado diciendo que drogan a los palomos para después llevárselos y matarlos y, consecuentemente, se ha quejado de la poca responsabilidad de esas personas: “Coña, que si los drogan, luego que se encarguen”. Y yo pensando: "Es por la galleta que hay en el suelo......" Mientrastanto, una señora estaba de espaldas al palomo arrollado de la carretera, disgustadísima. Sin previo aviso, otra inquieta trintañera ha dicho: “Pero si los drogan para matarlos, que se los lleven, no?” o alguna otra pregunta retórica parecida. Así que yo les he dicho, más ancha que larga: “Pues yo creo que es la galleta”. Y la primera, la de la teoría de las drogas, me ha dicho rotundamente que no, pardiez, que no era eso, que ya sabía ella lo que era. "NO NO, ya sé yo lo que es", decía. Aún así, yo seguía pensando que era por la galleta. No tenían aspecto de palomos drogados, aquellos.
Finalmente, me he decidio a coger la galleta y de tal modo poner a los palomos a buen recaudo y hacer retornar a las treintañeras a su estado de placidez viendo a los palomos en su sitio habitual; con tal mal acierto, quizá, que justo se acercaba un autobús cuando la galleta estaba en mi mano. Las treintañeras, viendo despavoridas que el pase inminente del autobús podría causar más bajas en la población palomil, me han gritado: “¡Cuidado! ¡Ahora no!”. Así que me he quedado quieta unso instantes, esperando. De todos modos, el trajín del autobús ha puesto nerviosos a los palomos y ha habido cierto revuelo en aquel lado de la acera. Me parece que después de que pasara el autobús, los palomos ya estaban diseminados de otra forma; no sé si ya estaban más para el lado de la explanada. La cuestión es que he cruzado la calle con la galleta en la mano y la he tirado en la explanda de la otra acera.
Y allí se han quedado los palomos.
Y no han vuelto más."
Y me puse a analizar:
"Podríamos pensar que fue por la galleta. O por el revuelo del autobús. Pero yo creo que es de la galleta."
Lo que a mí me parece curioso es: ¿Qué motivo llevó a estas señoras a elucubrar tan extrañas teorías sobre el comportamiento de las palomas? ¿Nunca jamás en su vida habían visto a un grupo de palomas peleándose por 4 migas de pan? Además, también es cierto que si se hubiesen parado a observar habrían visto que a veces alguna paloma se ponía chula con otra por coger la galleta. Entonces, ¿para qué ponerse a inventar que las palomas han emigrado a un lado de la acera porque están drogadas? ¿Es que una paloma drogada cambia de acera?
¿Y hasta dónde podria haber llegado el mito de las palomas drogadas si yo no hubiera tirado la galleta al otro lado? Con la inquietud que llevaban encima aquellas mujeres, podrían haber estado horas contando el incidente.
En fin, no me atrevo a decir que hacer estas cosas sea más de mujeres que de hombres (esto de ver cosas donde no las hay), pero hasta aquí puedo leer.
Al menos me ha parecido una historia curiosa.
lunes, septiembre 12, 2005
lunes, agosto 08, 2005
Cuentos en COMràdio
Cada domingo de verano, de 13 a 14 del mediodía, puede escucharse en COMRàdio (www.comradio.com) el programa infantil El Galliner (http://www.comradio.com/programes/programa.asp?id=243) www.elgalliner.info .
Los presentadores son Clara Darder i Xavier Gil que, como supongo que sabréis la mayoría de vosotros, es amigo mío.
El programa es infantil, como ya he dicho, y tienen diferentes secciones, noticias y concursos, de manera que los niños puedan participar en el programa al máximo. Y además regalan premios si los niños que llaman para participar contestan bien las preguntas de los concursos.
Por la parte que me toca, resulta que tienen una sección de cuentos que explica la Iaia Marina, y a mí me dijeron si podía ser yo quien escribiera los cuentos.
Así que si queréis escuchar un programa para niños o tenéis algún niño con quien lo podáis escuchar, hacedlo. Y de paso escucharéis algún cuento mío, que la verdad es que les queda bien chulo (y además me hace ilusión :) )
Ale, para los de Barcelona, 91.0!!
A gozarlo!
Los presentadores son Clara Darder i Xavier Gil que, como supongo que sabréis la mayoría de vosotros, es amigo mío.
El programa es infantil, como ya he dicho, y tienen diferentes secciones, noticias y concursos, de manera que los niños puedan participar en el programa al máximo. Y además regalan premios si los niños que llaman para participar contestan bien las preguntas de los concursos.
Por la parte que me toca, resulta que tienen una sección de cuentos que explica la Iaia Marina, y a mí me dijeron si podía ser yo quien escribiera los cuentos.
Así que si queréis escuchar un programa para niños o tenéis algún niño con quien lo podáis escuchar, hacedlo. Y de paso escucharéis algún cuento mío, que la verdad es que les queda bien chulo (y además me hace ilusión :) )
Ale, para los de Barcelona, 91.0!!
A gozarlo!
jueves, agosto 04, 2005
Diga?
Supongo que la mayoría de vosotros ya sabréis cuál era mi trabajo hasta hace bien poco (ahora estamos de vacaciones): el digno trabajo de las encuestas telefónicas.
Todo el mundo, cuando digo que trabajo en eso, me mira con una cara rara y lo primero que me pregunta es: "¿y no hay mucha gente borde?". Supongo que todo el mundo lo pregunta porque todo el mundo suele ser borde cuando una persona desconocida llama a su casa con toda la idea de meterle un rollo patatero que normalmente no le importa lo más mínimo. Yo contesto: "Bueno, hay de todo". Y la verdad es que al principio yo pensaba que me iba a comer más mocos de los que me he comido, pero no por eso dejo de tener un cierto dilema ante este trabajo mío.
Lo cierto es que me he encontrado gente muy estúpida. Salvando a los abuelos, que directamente te dicen que no les interesa (tantas estafas a abuelos como ha habido), y que la mayoría de las veces la gente se piensa que son ventas y ya tiembla, ha habido gente muy desagradable. Están los que te gritan, si llamas a las 4 de la tarde (sobretodo al sur), que esas no son horas de llamar, por Dios. También me lo tienen dicho a las 5 o a las 6, pero bueno. Están los que te gritan que ya están hartos de que les llame todo el mundo, que todo quisqui molestando por teléfono y que borre sus números de esa lista... yo lo haría, señor/a.
Una vez lo que parecía ser un chaval de unos 15 años más o menos, después de que yo me presentara y toda la troca, me gritó: "Vete a la mierda!!".
Bueno, el último estudio que tuvimos que hacer era para la cerveza Damm, y consistía en llamar a los bares preguntándoles una retahíla interminable de preguntas sobre la revista que les envía la Damm (yo creo que sería mejor preguntar sobre otras cosas, porque la revista se la pela, no? pero bueno). Hay que comprender que estamos en temporada alta y que la gente de los bares y restaurantes no puede estar perdiendo el tiempo con encuestas telefónicas a las horas que más lleno tienen el local. Pero tampoco hace falta perder la educación, ¿no? Una señora, cuando le expliqué de qué iba la encuesta, me dijo: "¿Cuánto me pagas por contestarte esta encuesta?" Ante esto, una pimpolla como yo que lo que quiere es sacarse cuatro duros porque precisamente no tiene dinero, contesta: "Yo sólo le puedo dar las gracias." A lo que la otra contesta que entonces no me responderá la encuesta. La lerda fui yo por no decirle: "Y si yo voy a tu bar, ¿tú cuánto me das porque me beba una cerveza??" En fin, gente que le alegra uno el día, a tulipán.
Por otro lado estaban los viejos verdes (o no tan viejos). Resulta que antes la revista esta que envía la Damm llevaba de póster central una señorita muy guapa, llamémosle así. Una de las preguntas de la encuesta era: "¿Ha notado algún cambio en el diseño de la revista últimamente?" Respuesta de más de uno: "Sí, jaja, la chica esta que salía y ahora ya no sale, jaja". Bueno, según cómo fuera el hombre hasta me hacía gracia, porque era simpático el susodicho en cuestión. Mi pregunta es: ¿tengo que aguantar, además, que me digan "sí, sí, la chica esa que era muy guapa como tú" y a llamarme hermosura y a decirme que si yo era como la chica del póster"??? Pues no lo tengo yo muy claro. Y una aguantando como una campeona para que al entrevistado no le diera por colgar y joderme la encuesta.
También están los que te sueltan: "Mire, señorita (el señorita me repatea un poco, lo reconozco), ahora estoy trabajando." Eeeeemmmm... ¿y yo qué estoy haciendo? ¿Un puzzle?
Y luego hay cosas no tan molestas pero también ligeramente desagradables, como que te espeten "dentro de media hora!!!" y cuelguen sin más ni más, o que ni siquiera digan "dentro de media hora" y cuelguen sin más ni más. Una no se lo toma como algo personal -sería idiota- pero cada cosilla de estas va pesando, y al final a una le sabe mal, más cuando intenta ser siempre lo más educada, agradable y amena posible.
Y ahora me voy a poner del lado de todas esas personas a las que le suena el teléfono y oyen mi voz. Primero de todo quiero decir que no estoy de acuerdo con la manera de actuar de las empresas que cogen los datos personales de las personas deliberadamente para su provecho. Creo que habría que encontrar otra forma de poder hacer estudios de mercado (ya están estos en los que te pagan algo, pero sigue habiendo las encuestas telefónicas). ¿Esto qué es? Esto es pillar el teléfono de una persona cualquiera con toda la jeta y llamar a su casa, privada, como si tal cosa. O lo que es lo mismo, se pasan la intimidad de las personas por donde yo me sé. Así que si tú estás en tu casa o en tu negocio y te llama alguien que no conoces y no sabes cómo narices ha conseguido tu teléfono y te importuna cuando tú estás haciendo lo que te dé la gana precisamente porque estás en tu casa... pues quizá sí que podrías contestar mal.
Y he ahí mi dilema. Hasta qué punto puedo quejarme de que la gente me conteste mal.
A veces me vienen ganas de decirles que si sus hijos trabajaran de encuestadores telefónicos les jodería bastante que algún borde les contestara como me estaban contestando a mí. Pero nunca lo he dicho.
Por suerte, el otro día un señor, al acabar la encuesta, me dijo: "Ale! Ya cobras!!" Y yo le contesté que sí, y él me dijo: "es que mi hija también trabaja en esto de las encuestas". Oye, pues me hizo mucha ilusión.
Esto es como cuando eres peatón toda la vida y no te das cuenta del poco civismo que tenemos como peatones hasta que intentas ir por la calle en bici.
Ah! Y los bares y restaurantes de la gente que me trató bien los tengo apuntados para ir algún día. Sin ir más lejos, hay un bar en la Barceloneta que se llama Jai-k, al que quiero ir. ¿Quién me acompaña?
En fin, a ver vosotros qué opináis.
P.D. Ah! y aunque no tenga mucho que ver, no sabéis lo mal que sabe no poder hacer encuestas a los yayos mayores de 65 años. Que las abuelas y los abuelos de 80 años suelen ser los más amable y educados, y como se supone que están fuera del mercado no se les puede hacer encuestas. Y que te digan: "Claro, como somos muy mayores no les servimos, ¿no?". Lo que intentamos es hacerles un par de preguntas para que crean que ya les hemos hecho el cuestionario. Pero vaya, que es una lástima no incluirlos. Muy nazi....
Todo el mundo, cuando digo que trabajo en eso, me mira con una cara rara y lo primero que me pregunta es: "¿y no hay mucha gente borde?". Supongo que todo el mundo lo pregunta porque todo el mundo suele ser borde cuando una persona desconocida llama a su casa con toda la idea de meterle un rollo patatero que normalmente no le importa lo más mínimo. Yo contesto: "Bueno, hay de todo". Y la verdad es que al principio yo pensaba que me iba a comer más mocos de los que me he comido, pero no por eso dejo de tener un cierto dilema ante este trabajo mío.
Lo cierto es que me he encontrado gente muy estúpida. Salvando a los abuelos, que directamente te dicen que no les interesa (tantas estafas a abuelos como ha habido), y que la mayoría de las veces la gente se piensa que son ventas y ya tiembla, ha habido gente muy desagradable. Están los que te gritan, si llamas a las 4 de la tarde (sobretodo al sur), que esas no son horas de llamar, por Dios. También me lo tienen dicho a las 5 o a las 6, pero bueno. Están los que te gritan que ya están hartos de que les llame todo el mundo, que todo quisqui molestando por teléfono y que borre sus números de esa lista... yo lo haría, señor/a.
Una vez lo que parecía ser un chaval de unos 15 años más o menos, después de que yo me presentara y toda la troca, me gritó: "Vete a la mierda!!".
Bueno, el último estudio que tuvimos que hacer era para la cerveza Damm, y consistía en llamar a los bares preguntándoles una retahíla interminable de preguntas sobre la revista que les envía la Damm (yo creo que sería mejor preguntar sobre otras cosas, porque la revista se la pela, no? pero bueno). Hay que comprender que estamos en temporada alta y que la gente de los bares y restaurantes no puede estar perdiendo el tiempo con encuestas telefónicas a las horas que más lleno tienen el local. Pero tampoco hace falta perder la educación, ¿no? Una señora, cuando le expliqué de qué iba la encuesta, me dijo: "¿Cuánto me pagas por contestarte esta encuesta?" Ante esto, una pimpolla como yo que lo que quiere es sacarse cuatro duros porque precisamente no tiene dinero, contesta: "Yo sólo le puedo dar las gracias." A lo que la otra contesta que entonces no me responderá la encuesta. La lerda fui yo por no decirle: "Y si yo voy a tu bar, ¿tú cuánto me das porque me beba una cerveza??" En fin, gente que le alegra uno el día, a tulipán.
Por otro lado estaban los viejos verdes (o no tan viejos). Resulta que antes la revista esta que envía la Damm llevaba de póster central una señorita muy guapa, llamémosle así. Una de las preguntas de la encuesta era: "¿Ha notado algún cambio en el diseño de la revista últimamente?" Respuesta de más de uno: "Sí, jaja, la chica esta que salía y ahora ya no sale, jaja". Bueno, según cómo fuera el hombre hasta me hacía gracia, porque era simpático el susodicho en cuestión. Mi pregunta es: ¿tengo que aguantar, además, que me digan "sí, sí, la chica esa que era muy guapa como tú" y a llamarme hermosura y a decirme que si yo era como la chica del póster"??? Pues no lo tengo yo muy claro. Y una aguantando como una campeona para que al entrevistado no le diera por colgar y joderme la encuesta.
También están los que te sueltan: "Mire, señorita (el señorita me repatea un poco, lo reconozco), ahora estoy trabajando." Eeeeemmmm... ¿y yo qué estoy haciendo? ¿Un puzzle?
Y luego hay cosas no tan molestas pero también ligeramente desagradables, como que te espeten "dentro de media hora!!!" y cuelguen sin más ni más, o que ni siquiera digan "dentro de media hora" y cuelguen sin más ni más. Una no se lo toma como algo personal -sería idiota- pero cada cosilla de estas va pesando, y al final a una le sabe mal, más cuando intenta ser siempre lo más educada, agradable y amena posible.
Y ahora me voy a poner del lado de todas esas personas a las que le suena el teléfono y oyen mi voz. Primero de todo quiero decir que no estoy de acuerdo con la manera de actuar de las empresas que cogen los datos personales de las personas deliberadamente para su provecho. Creo que habría que encontrar otra forma de poder hacer estudios de mercado (ya están estos en los que te pagan algo, pero sigue habiendo las encuestas telefónicas). ¿Esto qué es? Esto es pillar el teléfono de una persona cualquiera con toda la jeta y llamar a su casa, privada, como si tal cosa. O lo que es lo mismo, se pasan la intimidad de las personas por donde yo me sé. Así que si tú estás en tu casa o en tu negocio y te llama alguien que no conoces y no sabes cómo narices ha conseguido tu teléfono y te importuna cuando tú estás haciendo lo que te dé la gana precisamente porque estás en tu casa... pues quizá sí que podrías contestar mal.
Y he ahí mi dilema. Hasta qué punto puedo quejarme de que la gente me conteste mal.
A veces me vienen ganas de decirles que si sus hijos trabajaran de encuestadores telefónicos les jodería bastante que algún borde les contestara como me estaban contestando a mí. Pero nunca lo he dicho.
Por suerte, el otro día un señor, al acabar la encuesta, me dijo: "Ale! Ya cobras!!" Y yo le contesté que sí, y él me dijo: "es que mi hija también trabaja en esto de las encuestas". Oye, pues me hizo mucha ilusión.
Esto es como cuando eres peatón toda la vida y no te das cuenta del poco civismo que tenemos como peatones hasta que intentas ir por la calle en bici.
Ah! Y los bares y restaurantes de la gente que me trató bien los tengo apuntados para ir algún día. Sin ir más lejos, hay un bar en la Barceloneta que se llama Jai-k, al que quiero ir. ¿Quién me acompaña?
En fin, a ver vosotros qué opináis.
P.D. Ah! y aunque no tenga mucho que ver, no sabéis lo mal que sabe no poder hacer encuestas a los yayos mayores de 65 años. Que las abuelas y los abuelos de 80 años suelen ser los más amable y educados, y como se supone que están fuera del mercado no se les puede hacer encuestas. Y que te digan: "Claro, como somos muy mayores no les servimos, ¿no?". Lo que intentamos es hacerles un par de preguntas para que crean que ya les hemos hecho el cuestionario. Pero vaya, que es una lástima no incluirlos. Muy nazi....
lunes, julio 18, 2005
Soy ingeniera!!!!!
Estas cosas que pasan cuando una está escribiendo posts en su blog, y de pronto recibe un mensaje de un número extraño con menos cifras de las que suele haber, y resulta que son los del DURSI (Departament d'Universitats, Recerca i Societat de la Informació) para decirme que he entrado en Ingeniería Técnica Industrial en la UPC (Universitat Politècnica de Catalunya) en primera asignación. AAAAHHHHHHH!!!!!!!!!!! Ya soy ingeniera!!! Bueno, casi, cierto... pero ya soy ingeniera!!!!!!!!
Me ha hecho gracia que justo estuviera escuchando UN BUEN DÍA, de Los Planetas.
"Me he despertado casi a las 10 y me he quedado en la cama más de tres cuartos de hora....
Y HA MERECIDO LA PENA....."
Me ha hecho gracia que justo estuviera escuchando UN BUEN DÍA, de Los Planetas.
"Me he despertado casi a las 10 y me he quedado en la cama más de tres cuartos de hora....
Y HA MERECIDO LA PENA....."
Vaya día
Estamos a 18 de Julio.... día del alzamiento nacional.
Sólo quería hacer un poco de memoria histórica....
P.D. También es el cumple del hermano de la Anaïs, Bernat.
Sólo quería hacer un poco de memoria histórica....
P.D. También es el cumple del hermano de la Anaïs, Bernat.
Fin de semana campingero
Este fin de semana me he ido de camping con unos colegas de la facultad y mi tienda de campaña nueva. Los colegas eran Maite, Félix, Elena e Irene, y la tienda de campaña es ésa que se monta en 2 segundos... muy fuerte. Y cuando está desmontada parece, como bien dice Maite, una galleta Marbú gigante.
Fuimos a Santa Susanna, un pueblo situado casi en la Costa Brava, más allá de Pineda de Mar.
El camping se llama Bon Repòs, y está situado entre la vía del tren y la playa. Una hilera larguísima de rulots está justito a pie de playa, o sea que ser el propietario de esas casas móviles por la noche debe de ser todo un lujazo. Por otro lado (el que nos toca), ser el propietario de una humilde tienda de campaña puesta en el lado del camping que da a la vía del tren no era tanto lujazo, y menos cuando pasaban los trenes de mercancías (o algo así debía de ser porque se hacía larguísimo), y temblaba el suelo... pero, oye, menos da una piedra.
La verdad es que estuvimos a gusto de verdad. Hizo solecito, hizo calorcito, la playa estaba tan ahí que no hacía falta ni salir del camping y no estaba ni mucho menos repleta de gente porque, como las hileras de rulots pertenecientes al camping copaban buena parte del litoral, no había demasiada gente que no fuera del camping.
En el camping se comía bien (oh ensalada de pasta con atún!) y el personal intentaba amenizar las noches con algo de música: primero la minidisco para niños y luego flamenco (qué grande el Ballet España) o Cubanito ("esa muchacha que bebe tanta cerveza!!" XD).
La verdad es ésa: en el camping se estaba a gusto, realmente.
Tema 2: ¿¿¿¿¿qué narices comen los holandeses????? Cierto es que todo ser viviente era rubio, estaba un poco rojo y usaba coches con la matrícula amarilla -excepto unos señores que resultaron ser los que montaron en mi casa los muebles de la habitación del patio!!!!-, pero es que miraras para donde miraras aparecía un cuerpazo, o dos, o tres. Y claro, como se quieren poner morenos, todos en bañador, y ala, a lucir palmito. Y no sólo ellos, eh? Que las niñas también parece que estén bien alimentadas. Quizá un poco demasiado emperifolladas para mi gusto (niña de 12 años poniéndose rimel a las 11 de la mañana), pero déu n'hi do.
Pues eso. Nosotros somos bajitos, morenos y peludos, pero oye, somos muy majos.
Me gustaría decir que Santa Susanna es un pueblo bonito que tanto tiene la parte turística (campings, hoteles, discotecas para guiris y tal) como la parte histórica del pueblo con sus plazas y sus cosas. Pero no puedo. Si Santa Susanna tiene parte histórica, nosostros no la encontramos ni en las fotos tomadas a vista de pájaro de las postales. Así que parece que Santa Susanna es sólo un refugio para turistas. Éste es, quizá, el único punto que nos supo un poco mal. Pero bueno, una vez conocido, ya se sabe a qué se va. También es cierto que bien cerquita están Pineda y Calella por un lado y Malgrat de Mar por el otro, y a todos se puede llegar sin darse cuenta por el paseo marítimo, así que ningún problema.
Y ése es el fin de semana.
Pero creo que lo mejor es cuando vuelves y te sientes el cuerpo descansado y la cabeza relajada; estás de mejor humor y te da menos pereza hacerlo todo.
Hace un tiempo empecé a rechazar la idea de que el dinero no da la felicidad. ¿Hay alguien que siga creyendo eso? El dinero no dará la felicidad, "y yo digo que es una sensación tan parecida que, por mucho que lo intento, haga sol o sople el viento, no logro diferenciar" (ea Melendi).
Por otro lado, lo que sí he tenido siempre muy claro es que lo de desconectar y marcharse a un sitio diferente del que se hacen todas las cosas (vivir) no resulta ya bueno, sino, a mi juicioso parecer, necesario, y con mayúsculas, diría yo.
Otra cosa buena de este fin de semana es que hemos hecho lo que nos ha dado la gana y no hemos gastado mucho dinero.
La cuestión es que hace no demasiado yo no habría tenido ni para ese poco.
Y aquí es donde enlazo con la idea de la felicidad y el dinero: ni me he gastado mucho dinero, ni ha sido el fin de semana de mi vida. Pero lo he podido hacer: he desconectado y me lo he pasado bien. Ni tenía que andar sufriendo antes de ir por cuánto me quedaría al volver, ni me ha dado rabia que no tuviera suficiente dinero.
El dinero no dará la felicidad, pero da una tranquilidad muy buena para la salud.
Y ala!! Si otra vez alguien quiere ir de camping, que me avise!!! (a ver si me pilla con dinero... ;) )
Fuimos a Santa Susanna, un pueblo situado casi en la Costa Brava, más allá de Pineda de Mar.
El camping se llama Bon Repòs, y está situado entre la vía del tren y la playa. Una hilera larguísima de rulots está justito a pie de playa, o sea que ser el propietario de esas casas móviles por la noche debe de ser todo un lujazo. Por otro lado (el que nos toca), ser el propietario de una humilde tienda de campaña puesta en el lado del camping que da a la vía del tren no era tanto lujazo, y menos cuando pasaban los trenes de mercancías (o algo así debía de ser porque se hacía larguísimo), y temblaba el suelo... pero, oye, menos da una piedra.
La verdad es que estuvimos a gusto de verdad. Hizo solecito, hizo calorcito, la playa estaba tan ahí que no hacía falta ni salir del camping y no estaba ni mucho menos repleta de gente porque, como las hileras de rulots pertenecientes al camping copaban buena parte del litoral, no había demasiada gente que no fuera del camping.
En el camping se comía bien (oh ensalada de pasta con atún!) y el personal intentaba amenizar las noches con algo de música: primero la minidisco para niños y luego flamenco (qué grande el Ballet España) o Cubanito ("esa muchacha que bebe tanta cerveza!!" XD).
La verdad es ésa: en el camping se estaba a gusto, realmente.
Tema 2: ¿¿¿¿¿qué narices comen los holandeses????? Cierto es que todo ser viviente era rubio, estaba un poco rojo y usaba coches con la matrícula amarilla -excepto unos señores que resultaron ser los que montaron en mi casa los muebles de la habitación del patio!!!!-, pero es que miraras para donde miraras aparecía un cuerpazo, o dos, o tres. Y claro, como se quieren poner morenos, todos en bañador, y ala, a lucir palmito. Y no sólo ellos, eh? Que las niñas también parece que estén bien alimentadas. Quizá un poco demasiado emperifolladas para mi gusto (niña de 12 años poniéndose rimel a las 11 de la mañana), pero déu n'hi do.
Pues eso. Nosotros somos bajitos, morenos y peludos, pero oye, somos muy majos.
Me gustaría decir que Santa Susanna es un pueblo bonito que tanto tiene la parte turística (campings, hoteles, discotecas para guiris y tal) como la parte histórica del pueblo con sus plazas y sus cosas. Pero no puedo. Si Santa Susanna tiene parte histórica, nosostros no la encontramos ni en las fotos tomadas a vista de pájaro de las postales. Así que parece que Santa Susanna es sólo un refugio para turistas. Éste es, quizá, el único punto que nos supo un poco mal. Pero bueno, una vez conocido, ya se sabe a qué se va. También es cierto que bien cerquita están Pineda y Calella por un lado y Malgrat de Mar por el otro, y a todos se puede llegar sin darse cuenta por el paseo marítimo, así que ningún problema.
Y ése es el fin de semana.
Pero creo que lo mejor es cuando vuelves y te sientes el cuerpo descansado y la cabeza relajada; estás de mejor humor y te da menos pereza hacerlo todo.
Hace un tiempo empecé a rechazar la idea de que el dinero no da la felicidad. ¿Hay alguien que siga creyendo eso? El dinero no dará la felicidad, "y yo digo que es una sensación tan parecida que, por mucho que lo intento, haga sol o sople el viento, no logro diferenciar" (ea Melendi).
Por otro lado, lo que sí he tenido siempre muy claro es que lo de desconectar y marcharse a un sitio diferente del que se hacen todas las cosas (vivir) no resulta ya bueno, sino, a mi juicioso parecer, necesario, y con mayúsculas, diría yo.
Otra cosa buena de este fin de semana es que hemos hecho lo que nos ha dado la gana y no hemos gastado mucho dinero.
La cuestión es que hace no demasiado yo no habría tenido ni para ese poco.
Y aquí es donde enlazo con la idea de la felicidad y el dinero: ni me he gastado mucho dinero, ni ha sido el fin de semana de mi vida. Pero lo he podido hacer: he desconectado y me lo he pasado bien. Ni tenía que andar sufriendo antes de ir por cuánto me quedaría al volver, ni me ha dado rabia que no tuviera suficiente dinero.
El dinero no dará la felicidad, pero da una tranquilidad muy buena para la salud.
Y ala!! Si otra vez alguien quiere ir de camping, que me avise!!! (a ver si me pilla con dinero... ;) )
miércoles, junio 29, 2005
VISCA!!
Y ahora ya podemos respirar tranquilos. El PP en la oposición, y coalición de PSG y BNG. Visca!!
Al menos al principio habrá que confiar un poco, porque como les dé por cagarla me sé yo de unos cuantos que aprovecharían para tirárseles encima. En fin, con los antecedentes de Catalunya y las ganas que tenía esta buena gente de cambiar, malo será.
De momento, a respirar tranquilos.
Al menos al principio habrá que confiar un poco, porque como les dé por cagarla me sé yo de unos cuantos que aprovecharían para tirárseles encima. En fin, con los antecedentes de Catalunya y las ganas que tenía esta buena gente de cambiar, malo será.
De momento, a respirar tranquilos.
sábado, junio 25, 2005
Matrimonio...
Llevaba unos días con la intención de escribir un post sobre todo este paripé que están montando peperos y gente en general alrededor del tema de los matrimonios entre personas homosexuales.
Y justo hoy he leído un email que reflejaba exactamente lo que yo quería decir. Os lo dejo aquí, a ver qué os parece. Por mi parte, a ver quién dice que no es lo mismo. Ya diréis!
"Al hilo de la actual polémica en torno a la modificación de la legislación española sobre los matrimonios y la postura de los católicos al respecto, me gustaría dar mi opinión personal: Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.
El catolicismo no es una enfermedad; los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.
Pero esto, además de ser más una imagen pública ante los medios que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la Iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por «el qué dirán» o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familas católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.
Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio y una familia es una familia.
Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente sobre el que espero que mi opinión no resulte demasiado radical: también estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos. Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de «¿Católicos que adoptan hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!».
Veo ese tipo de críticas y respondo: si bien es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.
Pese a las opiniones de algunos y a otros indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.
En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.
Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales."
Y justo hoy he leído un email que reflejaba exactamente lo que yo quería decir. Os lo dejo aquí, a ver qué os parece. Por mi parte, a ver quién dice que no es lo mismo. Ya diréis!
"Al hilo de la actual polémica en torno a la modificación de la legislación española sobre los matrimonios y la postura de los católicos al respecto, me gustaría dar mi opinión personal: Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.
El catolicismo no es una enfermedad; los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.
Pero esto, además de ser más una imagen pública ante los medios que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la Iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por «el qué dirán» o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familas católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.
Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruin de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio y una familia es una familia.
Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente sobre el que espero que mi opinión no resulte demasiado radical: también estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos. Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de «¿Católicos que adoptan hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!».
Veo ese tipo de críticas y respondo: si bien es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.
Pese a las opiniones de algunos y a otros indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.
En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.
Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales."
sábado, junio 18, 2005
Alea jacta est
Estamos a día de reflexión para los gallegos, que mañana tendrán que votar.
Yo no sé si toda España es consciente de la importancia que tiene el resultado de las elecciones de mañana.
Vamos a recapitular un poco. El señor Fraga ganó las elecciones de 1989 para ser Presidente de la comunidad de Galicia. De eso hace casi 16 años. Por aquellos entonces yo tenía 6 años, y era cuando mis papás aún estaban super delgados y llevaban ropa hortera. Por aquellos entonces, la mayoría de nosotros veía Yaki y Nuka por la mañana antes de ir al cole (a mí no me dejaban, porque me quedaba embobada y aún llegaba más tarde que de costumbre).
Miraos ahora a vosotros mismos y haced un repaso de vuestra vida desde entonces hasta ahora. ¿Cuántas cosas han cambiado? Yo diría que prácticamente todas.
Excepto que Fraga sigue siendo Presidente de Galicia.
Desde el 89 han pasado muchas cosas en España. Tuvimos a Felipe González con sus más y sus menos, luego llegó el PP con Aznar. Luego volvió a llegar el PP con Aznar (oh dios mío mayoría absoluta) y hace poquito nos ha venido ZP. En Catalunya tuvimos durante 23 años a Pujol, cierto es, quizá no somos los catalanes los más adecuados para abrir la boca, pero bueno, ahora tenemos un tripartito que, si quizá no es tan maravilloso como algunos en un principio esperamos, al menos es un cambio. Un cambio necesario.
Y a eso me refiero.
El PP tiene muy por la mano eso de hablar de cambios y asociarlos a palabras abstractas y -la mayoría de las veces- carentes de significado, como inestabilidad; cuando en realidad lo verdaderamente necesario es ir cambiando. Ni el partido más bueno seguiría siendo bueno tras demasiados años. Todo se desgasta.
Galicia podría dar de sí mucho más de lo que le están dejando dar. Es un pueblo de personas trabajadoras que han sufrido mucho a lo largo de su historia. Su cultura, su lengua, sus costumbres están cargadas de matices que hacen de la cultura gallega una cultura riquísima. A mi entender, Galicia es la gran desconocida para España.
Por mucho que los años den experiencia, yo siempre he creído más en las mentes jóvenes. ¿Qué hace Fraga ahí? Ya sé que no es bueno descontextualizar cosas, pero lo voy a hacer. Cierto es que Fraga estudió mucho, y está doctorado en un mogollón de universidades y cosas por el estilo. Pero hay una cosa que he encontrado, al leer su biografía http://www.xunta.es/presiden/gbiogr.htm (maravillosamente redactada por los de la Xunta), que me ha hecho una gracia especial. Y dice tal que así: "Participou na creación da Unión Democrática Internacional (IDU, internacional conservadora) xunto a líderes como George Bush, Margaret Thatcher e Jacques Chirac e foi o seu vicepresidente ata decembro de 1986." Hay cosas que son divertidas de descontextualizar, ¿no os parece? Por no comentar la estupidez de opinión (¿hay que respetar todas las opiniones? mmmmm.... algunas no) que tiene el señor Fraga respecto las parejas homosexuales (pero ése es otro tema del que ya hablaremos).
No creo realmente que la suerte esté echada. Creo que los gallegos saben lo que tienen entre manos, y saben todos muy bien qué van a votar mañana. Confío en los jóvenes, pero me dan miedo los mayores.
Yo espero el cambio. A ver qué nos dicen mañana.
Yo no sé si toda España es consciente de la importancia que tiene el resultado de las elecciones de mañana.
Vamos a recapitular un poco. El señor Fraga ganó las elecciones de 1989 para ser Presidente de la comunidad de Galicia. De eso hace casi 16 años. Por aquellos entonces yo tenía 6 años, y era cuando mis papás aún estaban super delgados y llevaban ropa hortera. Por aquellos entonces, la mayoría de nosotros veía Yaki y Nuka por la mañana antes de ir al cole (a mí no me dejaban, porque me quedaba embobada y aún llegaba más tarde que de costumbre).
Miraos ahora a vosotros mismos y haced un repaso de vuestra vida desde entonces hasta ahora. ¿Cuántas cosas han cambiado? Yo diría que prácticamente todas.
Excepto que Fraga sigue siendo Presidente de Galicia.
Desde el 89 han pasado muchas cosas en España. Tuvimos a Felipe González con sus más y sus menos, luego llegó el PP con Aznar. Luego volvió a llegar el PP con Aznar (oh dios mío mayoría absoluta) y hace poquito nos ha venido ZP. En Catalunya tuvimos durante 23 años a Pujol, cierto es, quizá no somos los catalanes los más adecuados para abrir la boca, pero bueno, ahora tenemos un tripartito que, si quizá no es tan maravilloso como algunos en un principio esperamos, al menos es un cambio. Un cambio necesario.
Y a eso me refiero.
El PP tiene muy por la mano eso de hablar de cambios y asociarlos a palabras abstractas y -la mayoría de las veces- carentes de significado, como inestabilidad; cuando en realidad lo verdaderamente necesario es ir cambiando. Ni el partido más bueno seguiría siendo bueno tras demasiados años. Todo se desgasta.
Galicia podría dar de sí mucho más de lo que le están dejando dar. Es un pueblo de personas trabajadoras que han sufrido mucho a lo largo de su historia. Su cultura, su lengua, sus costumbres están cargadas de matices que hacen de la cultura gallega una cultura riquísima. A mi entender, Galicia es la gran desconocida para España.
Por mucho que los años den experiencia, yo siempre he creído más en las mentes jóvenes. ¿Qué hace Fraga ahí? Ya sé que no es bueno descontextualizar cosas, pero lo voy a hacer. Cierto es que Fraga estudió mucho, y está doctorado en un mogollón de universidades y cosas por el estilo. Pero hay una cosa que he encontrado, al leer su biografía http://www.xunta.es/presiden/gbiogr.htm (maravillosamente redactada por los de la Xunta), que me ha hecho una gracia especial. Y dice tal que así: "Participou na creación da Unión Democrática Internacional (IDU, internacional conservadora) xunto a líderes como George Bush, Margaret Thatcher e Jacques Chirac e foi o seu vicepresidente ata decembro de 1986." Hay cosas que son divertidas de descontextualizar, ¿no os parece? Por no comentar la estupidez de opinión (¿hay que respetar todas las opiniones? mmmmm.... algunas no) que tiene el señor Fraga respecto las parejas homosexuales (pero ése es otro tema del que ya hablaremos).
No creo realmente que la suerte esté echada. Creo que los gallegos saben lo que tienen entre manos, y saben todos muy bien qué van a votar mañana. Confío en los jóvenes, pero me dan miedo los mayores.
Yo espero el cambio. A ver qué nos dicen mañana.
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