lunes, junio 08, 2009

Primera exhumación por orden judicial

Pues qué quieren que les diga, ya era hora, señores.

http://www.elpais.com/articulo/espana/Primera/exhumacion/orden/judicial/elpepunac/20090608elpepinac_16/Tes

domingo, mayo 31, 2009

Sueño y mentira de Franco

fandango de lechuzas escabeche de espadas de pulpos de mal agüero
estropajo de pelos de coronillas de pie en medio de la sartén en
pelotas - puesto sobre el cucurucho de sorbete de bacalao
frito en la sarna de su corazón de cabestro - la boca llena de
la jalea de chinches de sus palabras - cascabeles del plato
de caracoles trenzando tripas - meñique en erección ni uva
ni breva - comedia del arte de mal tejer y teñir nubes
- productos de belleza del carro de la basura - rapto de las menias
en lágrimas y lagrimones - al hombro el ataúd lleno de chorizos
y de bocas - la rabia retorciendo el dibujo de la sombra que le azota los
dientes clavados en la arena y el caballo abierto de par en par
al Sol que lo lee a las moscas que hilvanan a los nudos de la
red llena de boquerones el cohete de azucenas - farol de piojos
donde está el perro nudo de ratas y escondrijo del palacio de trapos
viejos. las banderas que fríen en la sartén se retuercen en el negro
de la salsa de la tinta derramada en las gotas de sangre que le fusilan -
- la calle sube a las nubes atada por los pies al mar de cera que pudre
sus entrañas y el velo que la cubre canta y baila loco de pena - el vuelo
de cañas de pescar y alhigí alhigí del entierro de primera del carro de
mudanza - las alas rotas rodando sobre la tela de araña del pan seco y
agua clara de la paella de azúcar y terciopelo que pinta el latigazo en
sus mejillas - la luz se tapa los ojos delante del espejo que hace
el mono y el trozo de turrón de las llamas se muerde los labios
de la herida - gritos de niños, gritos de mujeres, gritos de pájaros
gritos de flores, gritos de maderas y de piedras, gritos de ladrillos gritos de
muebles de camas de sillas de cazuelas de gatos de papeles
gritos de olores que se arañan gritos de humo picando en el morrillo
de los gritos que cuecen en el caldero y de la lluvia de pájaros
que inunda el mar que roe el hueso y se rompe los dientes
mordiendo el algodón que el sol rebaña en el plato
que el bolsón y la bolsa esconden en la huella que el pie
deja en la roca

Pablo Picasso

viernes, marzo 06, 2009

Adivina adivinanza

A ver quién es capaz de adivinar qué ha tenido que pasar para que lo que yo viera desde mi ventana pasara de ser esto:

a ser esto:


La respuesta, coming soon, cuando alguien comente.

sábado, febrero 21, 2009

Primeras lecciones de alemán

Guten Morgen
Ich bin Cristina Lampón.
Ich komme aus Barcelona.
...
Can we continue in English, please?

miércoles, enero 07, 2009

Primeros balances de un cuatrimestre de mierda

Más de mierda cuanto más a posteriori, que, aunque sí, no tanto mientras lo vivía.

Esta mañana me he dado cuenta de que este cuatrimestre me he encontrado mal muchos días, más de los que yo prefiero, teniendo presente la rabia que me da la gente que siempre está débil. Posiblemente porque yo no soy de esas personas.

En el viaje de 8º, en una escapada furtiva y nocturna del apartamento, me asaltó en pleno camino uno de los profes con los que íbamos. Obviamente, me preguntó por el motivo de mi no estancia en ese momento en mi apartamento. A lo que yo solté, con toda la jeta, que me encontraba mal y me dolía la cabeza. Así que el profesor me llevó hasta el apartamento de los profesores y me dio una aspirina (Soltar semejante excusa. Que el profe se lo crea. Es lo que tiene ser empollona con cara de niña buena).
Pero eso sólo es una anécdota.

El verano de no me acuerdo qué curso, fui a Menorca con el esplai de una amiga mía. Lo pasé mal. Lo pasé muy mal. No me gustaba el grupo porque no sentía que yo les gustara a ellos. Y mi amiga parecía tener más ganas de integrarse que de estar por mí. Al final tenía tantas ganas de irme que le lloraba a mi madre por teléfono. A los monitores les decía que me encontraba mal y que me dolía el estómago, y ellos me daban pastillas cuyo nombre quizá podría reconocer ahora. Volví a Barcelona una semana antes.
Eso es un indicio.

Existe una relación muy estrecha entre mi estado emocional y mi estado físico, por culpa de mi estómago, de una forma que hasta asusta.

Este cuatrimestre he tenido mareos, dolores de barriga, problemas intestinales, me ha bajado la tensión y he odiado en varios millones de ocasiones a la gente que me rodea, al lugar en el que estudio y a lo que estudio, entre otros.

Esta mañana se me ha ocurrido establecer una relación entre el principio y el final de la frase anterior.

Me gusta pensar que gracias a eso siempre me resultará mucho más fácil que a los demás hacer cosas que no me gustan en absoluto.

Y que lo habré conseguido.


El continente, que no el contenido, dedicado a Marina, la plasta.

sábado, octubre 18, 2008

Esta soy yo

Con mis desafinos, mis parones, mi calma y mi caos aparentes.

lunes, septiembre 29, 2008

25.09.2008

Quizá va bien hacer recuentos de vez en cuando. ¿Qué es lo que más valoro de la vida, lo que más me llena? Las personas a las que quiero y las cosas que hacen que me sienta una persona más llena, más sabia y más humana. Todo lo demás es complementario. ¿Y qué he aprendido? He aprendido que todo depende de cómo uno quiera ver las cosas, de la actitud que tome ante las cosas. He aprendido que si uno está contento será capaz de sentirse satisfecho, porque aquello que nos hace felices es ni más ni menos que sentirnos orgullosos de nosotros mismos. He aprendido que hay cosas que importan y hay cosas que no importan en absoluto, que siempre vale la pena defender las cosas que importan y que nunca nada es en balde. He aprendido que absolutamente nada del sistema en el que vivo, en cómo está montado, tiene un verdadero sentido, porque he visto que lo que nos hace felices, lo que me une a las personas que me rodean, nada tiene que ver con eso. He aprendido, por tanto, que nunca es ganar o perder, sólo jugar, porque cuando me muera será como si nunca hubiese existido, con lo que cualquier cosa que haga no tendrá repercusión ni consecuencia, más que para mí, mientras esté viva.

miércoles, agosto 13, 2008

¿Renovarse?

Me encantan los libros de los escritores que me encantan porque hablan de historias sucedidas en pueblos con casas de paredes de barro, con camas que son hamacas que cuelgan en clavos al anochecer, y debajo de las ventanas tienen albahaca y jazmines hasta los que llega un hilillo de agua que se escapa de un riachuelo cercano; porque los amantes se hablaban mediante cartas y debían sufrir la lentitud de su servicio; porque escribían en máquinas de escribir, llevaban ropa de lino y enaguas y fumaban cigarrillos sin filtro.

Hoy, las relaciones crecen y se hacen más fuertes gracias a las horas que pasamos hablando por el messenger, y yo he acabado adorando el dibujo del sobrecito con tapa y dobleces que aparece en mi móvil o en la parte inferior derecha de la pantalla de mi ordenador.

Me gusta más el regusto romántico y ocre de las historias de mis autores preferidos, y quizá por eso me resisto a escribir, porque en las historias que conozco aparecen messengers, móviles o sobrecitos que parpadean.

Quizá habrá que reinventarse la historia. Renovarse o morir, dicen.

viernes, agosto 01, 2008


Ya soy cuentacuentos.